Minguito era un muchacho alegre y jugeton y extremadamente humilde, siempre tenia una sonrisa a flor de labios. Tan serio como nadie solo que la vida para el era un jeugo, nunca le hizo mal a nadie, en cambio vivio para hacer el bien, era tan generoso que nunca tenia nada porque siempre alguien lo necesitaba y el se desprendia con facilidad de lo poco que tenia para satisfacer la necesidad ajena.

Minguito, era un muchacho del campo, aunque vivio en la capital por mucho tiempo nunca abandono el campo, lo trajo consigo. No tuvo hijos pues nunca se caso, su estilo de vida no se lo permitio, vivia para complacer a los demas olvidandose de su propia vida y de sus propias necesidades basicas y biologicas y para mas complicaciones se convirtio al cristianismo y los oportunistas se aprovechaban aun mas.

Minguito se pasaba, el tiempo predicando la palabra de dios, sus bondades, y la necesidad del arrepentimiento del hombre para que su alma valla a las manos misericordiosas de Dios. Un dia fue al medico a consultar sobre un malestar en su cuerpo, al hacerse los analisis salio VIH positivo, nadie lo creyo tratandose de minguito, nadie lo creeria, el fatal resultado fue suficiente para que se desplomara su salud y se fue muriendo lentamente. Su predica se convirtio en una despedida de este mundo cruel que solo sirvio para hacerle sufrir.

Tal parece que a Minguito alguna mujer le dio a tomar de su copa envenenada, sirviendole la muerte en un momento de placer.

Minguito, fue languideciendo y palideciendo su piel, perdio la sonrisa que adornaba, pero nunca su dignidad y su don de hombre que Dios trajo al mundo a dar lo mejor de el. Su estado de salud fue empeorando cada dia, al extremo de que ya no se le conocia, esa horrible enfermedad lo habia transformado.

Un dia se despidio de sus padres, cerro los ojos y se quedo dormido para siempre. Yo que no pude verlo en sus ultimos dias y que el no pudo despedirse de mi, ahora aprovecho este momento para hacerlo, y pedirle a Dios que pueda recibirme como a Minguito.

Por: Jhonny Erasmo
Periodico El Desafio vol. no. 3