En este mundo actual es muy dificil lidear con las personas, y por eso en el curso k estoy realizando de Dale Carnegie… les voy a dejar a ustedes una de sus 10 reglas de mas de 30 reglas k tiene… sobre “como ganar amigos e influir sobre las personas”


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LOGRE QUE LOS DEM\’c1S PIENSEN COMO USTED

REGLA 1. La \’fanica forma de salir ganando en una discusi\’f3n es evit\’e1ndola. \’bfPor qu\’e9 demostrar a un hombre que se equivoca? \’bfHas de agradarle con eso? \’bfPor qu\’e9 no dejarle que salve su dignidad? No te pidi\’f3 una opini\’f3n. No le hac\’eda falta. \’bfPor qu\’e9 discutir con \’e9l? Hay que evitar siempre el \’e1ngulo agudo. S\’f3lo hay un modo de sacar la mejor parte de una discusi\’f3n: evitarla. “Si discute usted, y pelea y contradice, puede lograr a veces un triunfo; pero ser\’e1 un triunfo vac\’edo, porque jam\’e1s obtendr\’e1 la buena voluntad del contrincante” Benjamin Franklin. Piense, pues, en esto \’bfQu\’e9 prefiere tener: una victoria acad\’e9mica, teatral, o la buena voluntad de un hombre? Muy pocas veces obtendr\’e1 las dos cosas. “El odio nunca es vencido por el odio sino por el amor” y un malentendido no termina nunca gracias a una discusi\’f3n sino gracias al tacto, la diplomacia, la conciliaci\’f3n, y un sincero deseo de aprecia el punto de vista de los dem\’e1s. “No debe perder tiempo en discusiones personales la persona que est\’e1 resuelta a ser lo m\’e1s que pueda, y menos todav\’eda debe exponerse a las consecuencias, incluso a la ruina de su car\’e1cter y la p\’e9rdida de su serenidad. Ceded en las cosas grandes sobre las cuales no pod\’e9is exhibir m\’e1s que derechos iguales; y ceded en las m\’e1s peque\’f1as aunque os sean claramente propias. Mejor es dar paso a un perro, que ser mordido por \’e9l al disputarle ese derecho. Ni aun matando al perro se curar\’eda de la mordedura” Abraham Lincoln. Para impedir que un desacuerdo se transforme en una discusi\’f3n: Acepte el desacuerdo (Cuando dos socios siempre est\’e1n de acuerdo, uno de ellos no es necesario.); quiz\’e1s este desacuerdo es su oportunidad de corregirse antes de cometer un grave error. Desconf\’ede de su primera impresi\’f3n instintiva. Controle su car\’e1cter. Primero escuche, dele a su oponente la oportunidad de hablar, d\’e9jelo terminar. Busque las \’e1reas de acuerdo, exponga antes que nada los puntos y \’e1reas en que est\’e1n de acuerdo. Sea honesto; busque los puntos donde puede admitir su error, y h\’e1galo, disc\’falpese por sus errores, eso desarmar\’e1 a sus oponentes y reducir\’e1 la actitud defensiva. Prometa pensar y analizar con cuidado las ideas de sus oponentes; y h\’e1galo en serio, sus oponentes pueden tener raz\’f3n. Agradezca sinceramente a sus oponentes por su inter\’e9s. Posponga la acci\’f3n de modo que ambos bandos tengan tiempo de repensar el problema (sugiera otra reuni\’f3n). Cuando dos personas gritan, no hay comunicaci\’f3n, s\’f3lo ruido y malas vibraciones.

REGLA 2. Demuestre respeto por las opiniones ajenas. Jam\’e1s diga a una persona que est\’e1 equivocada. No empiece nunca anunciando: Le voy a demostrar tal y tal cosa. Hace que quien lo escucha quiera librar batalla con usted, antes de que empiece a hablar. Si va usted a demostrar algo, que no lo sepa nadie. H\’e1galo sutilmente, con tal destreza que nadie piense que lo est\’e1 haciendo. “Se ha de ense\’f1ar a los hombres como si no se les ense\’f1ara, y proponerles cosas ignoradas como si fueran olvidadas” Alexander Pope. Si alguien hace una afirmaci\’f3n que a juicio de usted est\’e1 errada -s\’ed, aun cuando usted sepa que est\’e1 errada- es mucho mejor empezar diciendo: Bien, escuche. Yo pienso de otro modo, pero quiz\’e1 me equivoque. “A veces notamos que vamos cambiando de idea sin resistencia alguna, sin emociones fuertes, pero si se nos dice que nos equivocamos nos enoja la imputaci\’f3n, y endurecemos el coraz\’f3n” James Harvey Robinson. “Nuestra primera reacci\’f3n a la mayor\’eda de las proposiciones (que o\’edmos en boca del pr\’f3jimo) es una evaluaci\’f3n o un juicio, antes que una comprensi\’f3n” Carl Rogers. “Ponte r\’e1pidamente de acuerdo con tu adversario” No hay que discutir con el cliente o con el c\’f3nyuge o con el adversario. No le diga que se equivoca, no lo haga enojar; utilice un poco de tacto, de diplomacia.

REGLA 3. Si usted est\’e1 equivocado, adm\’edtalo r\’e1pida y enf\’e1ticamente. Si sabemos que de todas maneras se va a demostrar nuestro error, \’bfno es ucho mejor ganar la delantera y reconocerlo por nuestra cuenta? No es ucho m\’e1s f\’e1cil escuchar la cr\’edtica de nuestros labios que la censura de labios ajenos? Diga usted de s\’ed mismo todas las cosas derogatorias que sabe est\’e1 pensando la otra persona, o quiere decir, o se propone decir, y d\’edgalas antes de que \’e9l haya tenido una oportunidad de formularlas, y le quitar\’e1 la raz\’f3n de hablar. Cuando tenemos raz\’f3n, tratemos pues de atraer, suavemente y con tacto, a los dem\’e1s a nuestra manera de pensar; y cuando nos equivocamos -muy a menudo, por cierto, a poco que seamos honesto con nosotros mismos- admitamos r\’e1pidamente y con entusiasmo el error. “Peleando no se consigue jam\’e1s lo suficiente, pero cediendo se consigue m\’e1s de lo que se espera”.

REGLA 4. Empiece en forma amigable. “Si vienes hacia m\’ed con los pu\’f1os cerrados -dijo Woodrow Wilson- creo poder prometerte que los m\’edos se apretar\’e1n m\’e1s r\’e1pido que los tuyos, pero si vienes a m\’ed y me dices: “Sent\’e9monos y conversemos y, si estamos en desacuerdo, comprendemos por qu\’e9 estamos en desacuerdo, y precisamente en qu\’e9 lo estamos”, llegaremos a advertir que al fin y al cabo no nos hallamos tan lejos uno de otro, que lo puntos en que diferimos son pocos y los puntos en que convenimos son muchos, y que si tenemos la paciencia y la franqueza y el deseo necesario para ponernos de acuerdo a ello llegaremos.” “Una gota de miel caza m\’e1s moscas que un gal\’f3n de hiel”. Tambi\’e9n ocurre con los hombres que si usted quiere ganar a alguien a su causa, debe convencerlo primero de que es usted un amigo sincero. Dijo Lincoln. La suavidad y la amistad son m\’e1s poderosas que la furia y la fuerza.

REGLA 5. Consiga que la otra persona diga “S\’ed, s\’ed”, inmediatamente. Cuando hable con alguien, no empiece discutiendo las cosas en que hay divergencia entre los dos. Empiece destacando -y siga destacando- las cosas en que est\’e1n de acuerdo. Siga acentuando -si es posible- que los dos tienden al mismo fin y que la \’fanica diferencia es de m\’e9todo y no de prop\’f3sito. Cuando una persona ha dicho No,todo el orgullo que hay en su personalidad exige que
sea consecuente consigo misma. El orador h\’e1bil obtiene “desde el principio una serie de S\’edes”, como respuesta. Discutir no da beneficios, es mucho m\’e1s provechoso e interesante mirar las cosas desde el punto de vista del interlocutor y hacerle decir “s\’ed, s\’ed” desde un principio. M\’e9todo socr\’e1tico: obtener una respuesta de “s\’ed, s\’ed”. Hac\’eda preguntas con las cuales ten\’eda que convenir su interlocutor. Segu\’eda ganando una afirmaci\’f3n tras otra, hasta que ten\’eda una cantidad de “s\’edes” a su favor. Segu\’eda preguntando, hasta que por fin, casi sin darse cuenta, su adversario se ve\’eda llegando a una conclusi\’f3n que pocos minutos antes habr\’eda rechazado en\’e9rgicamente. Quien pisa con suavidad va lejos.

REGLA 6. Permita que la otra persona sea quien hable m\’e1s. Casi todos nosotros, cuando tratamos de atraer a los dem\’e1s a nuestro modo de pensar, hablamos demasiado, lo cual es un error. Dejemos que hable la otra persona. Si estamos en desacuerdo con ella, podemos vernos tentados a interrumpirla. Pero no lo hagamos. Es peligroso. No nos prestar\’e1 atenci\’f3n mientras tenga todav\’eda una cantidad de ideas propias que reclaman expresi\’f3n. La verdad es que hasta nuestros amigos prefieren hablarnos de sus haza\’f1as antes que escucharnos hablar de las nuestras. Rochefoucauld, el fil\’f3sofo franc\’e9s, dijo: “Si quieres tener enemigos, supera a tus amigos; si quieres tener amigos, deja que tus amigos te superen”.

REGLA 7.Permita que la otra persona sienta que la idea es de ella. \’bfNo ser\’eda m\’e1s sagaz hacer sugestiones y dejar que los dem\’e1s lleguen por s\’ed solos a la conclusi\’f3n?. Al hombre hay que ense\’f1arle como si no se le ense\’f1ara y proponerle lo desconocido como olvidado (Alexander Pope). Dejar que la otra persona sienta que la idea es suya. “La raz\’f3n por la cual los r\’edos y los mares reciben el homenaje de cien torrentes de la monta\’f1a es que se mantiene por debajo de ellos. El sabio que desea estar por encima de los hombres se coloca debajo de ellos; el que quiere estar delante de ellos se coloca detr\’e1s” Lao Ts\’e9.

REGLA 8. Trate honradamente de ver las cosas desde el punto de vista de la otra persona. Recuerde que la otra persona puede estar equivocada por completo. Pero ella no lo cree. No la censure. \’bfQu\’e9 pensar\’eda, c\’f3mo reaccionar\’eda yo si estuviera en su lugar?. Al interesarnos en las causas es menos probable que nos disgusten los efectos. El buen \’e9xito en el trato con los dem\’e1s depende de que se capte con simpat\’eda el punto de vista de la otra persona. “Se coopera eficazmente en la conversaci\’f3n cuando uno muestra que considera las ideas y sentimientos de la otra persona tan importantes como los propios. El modo de alentar al interlocutor a tener la mente abierta a nuestras ideas, es iniciar la conversaci\’f3n d\’e1ndole claras indicaciones sobre nuestras intenciones, dirigiendo lo que decimos por lo que nos gustar\’eda o\’edr si estuvi\’e9ramos en la piel del otro, y aceptando siempre sus puntos de vista”.

REGLA 9. Muestre simpat\’eda por las ideas y deseos de la otra persona. Frase m\’e1gica que sirva para detener las discusiones para eliminar malos sentimientos, crear buena voluntad y hacer que se lo escuche atentamente:”Yo no lo puedo culpar por sentirse como se siente. Si yo estuviera en su lugar, no hay duda de que me sentir\’eda de la misma manera.” La especie humana ansia universalmente la simpat\’eda.

REGLA 10. Apele a los motivos m\’e1s nobles. Por lo com\’fan la gente tiene dos razones para hacer una cosa: una raz\’f3n que parece buena y digna, y la otra, la verdadera raz\’f3n. A fin de modificar a la gente apelemos a sus motivos m\’e1s nobles.

REGLA 11. Dramatice sus ideas. No basta con decir una verdad. Hay que hacerla v\’edvida, interesante, dram\’e1tica.

REGLA 12. Lance, con tacto, un reto amable. “La forma de conseguir que se hagan las cosas -dice Charles Schwab-es estimular la competencia. No hablo del estimula s\’f3rdido, monetario, sino del deseo de superarse”. “Todos los hombres tienen temores, pero los valientes los olvidan y van adelante, a veces hasta la muerte, pero siempre hasta la victoria” Lema de la Guardia Real en la antigua Grecia. Eso es lo que encanta a toda persona que triunfa: el juego. La oportunidad de expresarse. La oportunidad de demostrar lo que vale, de destacarse, de ganar. El deseo de sobresalir. El deseo de sentirse importante.

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