A orillas del viejo Río Ozama se irguió majestuosa la ceiba legendaria en cuyo tronco, según la tradición, amarró Cristóbal Colón sus carabelas. También se cuenta que bajo su ramaje oró el descubridor al emprender su último viaje.
En la foto se muestra su aspecto a finales del siglo XIX.
La ceiba de Colón en los primeros años del siglo XX
La ceiba en la década de 1920, cuando fue cortada y petrificada.
Las Fotos/Documentacion las encontre en la (Fototeca AGN. Álbum Sócrates Solano).
Sorprendente!! ![]()








{ 0 comments… add one now }