Este nombre surgió en la antigua colonia de Nueva Ámsterdam, la actual Nueva York, donde los colonos holandeses llevaron la tradición de San Nicolás al Nuevo Mundo. Al parecer en los Países Bajos San Nicolás era conocido por Sinterklaas, pero los inmigrantes de origen británico, al oír el nombre lo transcribieron como Santa Claus. Washington Irving fue el primero en reflejar este nombre escrito dentro de un libro satírico que pretendía dar una historia “diferente” de la ciudad de Nueva York.

En este libro aparecía un Santa Claus repartiendo regalos por los tejados. Fue Clement Moore el que en un poema escrito en un periódico de Nueva York ideó un Santa Claus que repartía regalos en un trineo tirado por Renos. Además de darle el aspecto físico que hoy es reconocible por todos. La idea caló más, cuando el dibujante americano de origen alemán, Thomas Naast, ilustró el libro infantil de Moore en el que San Nicolás vestía las prendas tradicionales del norte de Europa, con traje rojo, botas y gorro tal y como hoy es más reconocido. Además en este libro fue donde se fraguó la leyenda de su hogar en el Polo Norte.

Via Ocultismo y Conspiracion