“La fantasía no es una forma de evadirse de la realidad, sino un modo más agradable de acercarse a ella”, estas fueron las palabras de Michael Ende, escritor de “Momo” y de su inolvidable obra “La Historia Sin Fin” cuya película no es desconocida para la mayoría de nosotros.

Personalmente, para mí la fantasía era una forma de evadir esta realidad que a veces es un infierno, desde que tengo memoria, siempre quise ser el protagonista de todos los cuentos y películas fantásticas que cruzaban mis ojos, solía entrar a los closet para ver si podía aparecer en otro mundo fantástico con bestias que hablaban, faunos, hadas y todo tipo de seres surreales tal como pasaba en aquellos muñequitos, “La bruja, El león y El ropero” o cuando me subía en las camas y dándole ordenes a dicha cama, esperaba ansioso que esta saliera volando como pasaba en “El Pequeño Nemo” o que viajara en el tiempo y el espacio como en la película “Bedknobs and Broomsticks” o de las veces que rezaba ansioso porque al cerrar los ojos y abrirlos estaría en aquella tierra medieval llena dragones, bosques encantados, princesas y por supuesto, yo siendo el héroe y rey de todo, pero al ver que nada de esto nunca sucedía, acudía a mi imaginación y me dejaba llevar y fantasear como creo que la mayoría de nosotros en nuestra infancia solía hacer.

Pero eventualmente después la realidad se encargo de darme a entender que este asunto de la fantasía podría llegar a ser un arma de doble filo si se le daba más cabida que a la realidad en sí, y si, OJO muy peligroso!, se usaba un poco pasada la edad de la infancia……

Me di cuenta que esta podría ser como una gratuita y siempre disponible droga alucinógena, te da un tremendo placer usarla, simplemente soñar y desconectarte para luego de pasados sus efectos, despertar con los terribles malestares de haberla usado: el alejarte de la realidad, esa realidad fría y gris, que espera que seas un ente productivo, que no te da tiempo a que respires, aplastándote con la presión de ser el mejor o el más preparado o el más exitoso, siempre esperando que te lances a la feroz competencia de quien debe salir adelante, a veces sin uno ni querer lanzarse, pero teniéndolo que hacer si quieres sobrevivir a la terrible estampida que viene pisándote los talones , esa realidad que por donde por más que busques no encontraras esa alfombra mágica que te lleve a recorrer los cielos en una noche estrellada y surcar los mares y desiertos o una varita mágica que de un toque, te saque de ese abismo al que parece que a veces uno más se acerca.

Todo esto, mas agregando unas terribles palabras que una vez oí en una película, las cuales me golpearon muy fuerte, las cuales decían así: “Te estás poniendo viejo y veras que la vida no es como tus cuentos de hadas.El mundo es un lugar cruel y aprenderás eso aunque te duela la magia no existe, ni para ti, ni para mí, ni para nadie”.

Lamentablemente, el tiempo me hizo ver que el fantasear la mayor de las veces hace daño, pues nos hace ciegos a lo que pasa a nuestro alrededor, lo que me hace preguntarme, para que sirve esto de la fantasía? Cuál es su propósito? De verdad ellas acercan más agradablemente a la realidad como dijo Michael Ende? O solo están para el mero hecho de hacer cuentos?

Gracias a Crusoe Defoe quien nos estara enviando aportes..