1. Jamás juzgues a alguien antes de tiempo.

Un día un niño de 10 años entro en una heladería y se
sentó en una mesa.

La mesera puso un vaso de agua en
frente de él. ¿Cuanto cuesta un helado de chocolate
con almendras? pregunto el niño.

Quinientos pesos, respondió la mesera.

El niño saco su mano de su bolsillo y examino un número de monedas.

¿Cuanto cuesta un helado chico?, volvió a preguntar.

Algunas personas estaban esperando por una mesa y la
mesera ya estaba un poco impaciente.

doscientos pesos dijo ella bruscamente.

El niño volvió a
contar las monedas.

Quiero el helado chico dijo el niño. La mesera le trajo
el helado, y puso la cuenta en la mesa y se fue.

El niño termino el helado, pago en la caja y se fue.

Cuando la mesera volvió, ella empezó a limpiar la mesa y entonces le
costo tragar saliva con lo que vio.

Allí, puesto ordenadamente junto al plato vació, había trescientos pesos… su propina.

2. Si alguna vez caes, levantate y sigue adelante.

Hace mucho tiempo, un rey coloco una gran roca
obstaculizando un camino.

Entonces se escondió y miro para ver si
alguien quitaba la tremenda roca.

Algunos de los comerciantes más adinerados del rey y cortesanos
vinieron y simplemente le dieron una vuelta. Muchos
culparon al rey ruidosamente de no mantener los
caminos despejados, pero ninguno hizo algo para sacar
la piedra grande del camino.

Entonces un campesino vino, y llevaba una carga de
verduras. Al aproximarse a la roca, el campesino puso
su carga en el piso y trato de mover la roca a un lado
del camino.

Después de empujar y fatigarse mucho, lo
logro. Mientras recogía su carga de vegetales, el noto
una cartera en el piso, justo donde había estado la
roca.

La cartera contenía muchas monedas de oro y una
nota del mismo rey indicando que el oro era para la
persona que removiera la piedra del camino.

El campesino aprendió lo que los otros nunca entendieron.

Cada obstáculo presenta una oportunidad para mejorar
la condición de uno.
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3. Todos somos importantes.

Durante mi segundo semestre en la escuela
nuestro profesor nos dio un examen
sorpresa.

Yo era un estudiante consciente y leí
rápidamente todas las preguntas, hasta que leí
la última: ¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia
la escuela?

Seguramente esto era algún tipo de broma.

Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la
escuela. Ella era alta, cabello oscuro, como
de cincuenta años, pero, ¿como iba yo a saber su
nombre? Entregue mi examen, dejando la última pregunta
en blanco.

Antes de que terminara la clase, alguien le pregunto
al profesor si la ultima pregunta contaría para la
nota del examen.

Absolutamente, dijo el profesor.

En sus carreras ustedes conocerán muchas personas. Todas
son importantes.

Ellos merecen su atención y cuidado,
aunque solo les sonrían y digan:!Hola! Yo nunca olvide
esa lección.

También aprendí que su nombre era Elena .-