Eran las 3am mientras caminabamos por la avenida Santa Fe, y un perro de raza egipcia y sin pelos nos empezo a ladrar e inmediatamente nos asustamos en lo que entro una señora de unos 60años, que nos  hablaba de la raza del perro (no recuerdo el nombre) y de su proveniencia.

La señora muy amable, nos hizo muchas historias y una de esta es la siguiente:

En una boda, hace unos años, mientras compartia con unos amigos, conocí a un petiso, que empezó a hablar sobre la proveniencia de su sangre azul, que esta provenía de la raza hindú, y que a su vez llego a Perú, donde sus familiares y condescendientes  solamente tenían los ojos azules y eran altos y de color blanco.

La señora quien a pesar de todo ya se habia bebido varias copas de champan, le contesto:

Mi sangre no proviene de los Reyes de España, mi sangre proviene de los emperadores que me dieron las bolas para decirte que eres un pelotudo.

A lo que el señor bajo la marcha, y todos su amigos se quedaron callados.