Hace unos días, al debatirse la Ley del Matrimonio Igualitario, algunos se hacían preguntas como éstas: si se sancionase esta Ley:

¿Vamos a tener que enseñar en las escuelas qué es un gay, una lesbiana, qué es la homosexualidad?

La subsecretaria de Equidad y Calidad (Ministerio de Educación de la Nación), Mara Brawer ensaya respuestas:

Antes que nada respondo que sí, que estos temas, como otros que forman parte de las inquietudes de los chicos, se tienen que abordar desde las escuelas.

Pero vale aclarar que esto es independiente de la sanción de la ley y que si no hubiera sido aprobada, lo mismo estos temas tendrían que abordarse.

En primer lugar, porque los chicos salen a la calle, miran la televisión, miran películas.

Por suerte la diversidad sexual ya no es algo que se mantenga en el “placard” como en otras épocas. De hecho, por ejemplo en Shrek 2, la cantinera es travesti y una de las princesas también.
Por eso, y porque hay contextos mucho menos inocentes, en los que la diversidad sexual se carga de negatividad, hace falta que en la escuela se pueda hablar de ello, en un marco de respeto y de no discriminación.

Si en las familias no se habla, si en la escuela tampoco se puede hablar, los discursos que avanzan son los de adultos que no siempre tienen presente la responsabilidad de cuidar y formar a los niños y adolescentes, los del mercado del espectáculo, los de la calle, los de los pares.

En este sentido, no podemos permitir que en la escuela haya temas de los que no se pueda hablar.

Sabemos qué consecuencias nefastas acarrea el “de eso no se habla”: la soledad, la angustia, la falta de información para el cuidado de la salud, el prejuicio, la discriminación.

Es evidente, por otro lado, que esto implica un desafío para los adultos que conformamos el colectivo escolar.

El mismo desafío que asumimos para que la formación que se brinda desde las escuelas esté en diálogo con los temas de actualidad.

Por supuesto, esto no se da sin tensión.

Por un lado porque, como toda institución, la escuela tiene una lógica propia, en cuyo marco se produce un contrapunto entre lo que conserva y lo que renueva.

Por el otro, porque hay temas más incómodos que otros.

Sabemos que abordar los contenidos de Educación Sexual no es una tarea sencilla: implica, entre otras cosas, que podamos hacernos cargo de nuestros propios prejuicios, de nuestros temores con honestidad y teniendo en cuenta que de lo que se trata es de generar un clima de confianza y respeto para poder elaborar en situaciones de enseñanza el enfoque y los temas definidos por ley.

Lo que de ninguna manera puede suceder es que queden a la deriva estos temas vitales para la plena formación y el desarrollo de los niños y adolescentes que esperan respuestas de nosotros, que necesitan nuestra atención y cuidados.

Ahora bien, sí es pertinente preguntarse qué podemos enseñar respecto de la Ley del Matrimonio Igualitario.

Y la respuesta no es tan complicada: la Argentina es uno de los 10 países en todo el mundo en donde el matrimonio entre personas del mismo sexo fue reconocido por la ley.

Esa ley se votó y se promulgó, luego de un extenso debate y los argumentos esgrimidos, a su vez, y según la etapa de escolarización, pueden ser analizados críticamente entre alumnos y docentes, sin perder de vista que se trata de una ley que reconoce los derechos de todos a formar una familia.

En síntesis, que a partir de la promulgación de la ley, el Estado protege a todas las parejas y a sus hijos, estén compuestas por parejas de un hombre con una mujer, de un hombre con otro hombre, de una mujer con otra mujer.

Como en todos los temas que hacen a los niños y adolescentes, la escuela tiene que estar con las familias, apoyándose mutuamente: no se trata de ir en contra de las creencias y los valores de nadie, sino de dar lugar, de formar y formarse en un marco de respeto y cuidado de sí mismo y del otro, del semejante, a partir de asumir el rol de adultos responsables para educar en la defensa de los derechos de todos.

Ya se imaginan a los niños de 5 años, todo lo que aprenderan y sus nuevas curiosidades, pero es mejor educar desde un principio a que pueda ser peor…

Via Diarioregistrado.com Foto de Publico.es