La presidenta Cristina Fernández encabezó el acto por el cual se designó al vino argentino como Bebida Nacional. Argentina no solo es productor de vinos, sino que por su tradición y cultura es uno de los mayores consumidores a nivel mundial.
Para la jefa de Estado, la producción vitivinícola no sólo es una actividad económica, sino que “tiene que ver profundamente con la cultura y la identidad del pueblo”, y recordó que en cantidades apropiadas “es totalmente saludable”.
Además remarcó el crecimiento de la distribución geográfica de las empresas productoras.
En otro orden, La Mandataria instruyó al ministro de Agricultura, Julián Domínguez, para que declare al mate como la Infusión Nacional.

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