El esposo de la mujer sospechaba de la infidelidad de esta y con cámara filmadora en mano acudió a la parroquia Medalla Milagrosa y encontró in fraganti a la pareja. Él se mantuvo grabando la escena a escondidas por unos segundos y luego decidió irrumpir en la habitación.

El marido engañado reclamó el hecho al propio sacerdote, quien pidió calma y se defendió diciendo que le habían tendido una trampa. “Yo reconozco mi falta, es una trampa en la que he caído”, dijo Boitrón Solano.

La empleada de limpieza fue despedida y está embarazada.

Via Aeronoticias.com