En helicóptero, como Isabel, y entre el llanto de sus ministros. El Presidente abandonó la Casa Rosada por la terraza, a las 19.52.

El 20 de diciembre de 2001 De la Rúa debió renunciar y abandonó la Casa Rosada en helicóptero. Se cumple un nuevo aniversario sin detenidos pero con la promesa de juicio oral.

La renuncia de Fernando de la Rúa no sorprendió a nadie. Por el contrario, la salida anticipada del Presidente trajo algo de alivio a una sociedad angustiada por el estallido social que produjo 25 muertos y más de 400 heridos, víctimas de la crisis económica que ha puesto a la Argentina al borde de la cesación de pagos y en el centro de la atención mundial.

La máxima autoridad del país hasta esos días de diciembre de 2001, el ex presidente Fernando De la Rúa, no estará entre quienes se sienten en los banquillos de los acusados si la Cámara de Casación confirma su actual situación procesal: fue sobreseído, en fallo dividido, por la justicia federal de esta capital.

Nunca pensé, nunca pensamos, que veríamos en carne propia uno de los acontencimientos históricos más importantes de nuestras vidas, en lo personal y laboral: el estallido social que terminó con el gobierno de Fernando De la Rúa y se llevó puesto al neoliberalismo económico y político que inundó de desocupados, hambre y pobreza a la Argentina.

Diego Lamagna yace muerto en la 9 de Julio.

Víctimas del estallido social.

Gases. Más gases, la Policía Federal, camiones hidrantes, la montada a las corridas tratando de desocupar la Plaza y las avenidas. “Tápense la nariz y la boca con un pañuelo para no respirar el gas”, fue la orden de un vecino que parecía saber de qué se trataba. Caos y palos, al gas no lo paraba nadie, a la gente tampoco. Se multiplicaban en paralelo actos y actitos en toda la Capital Federal, siempre con el Himno Nacional y el “que se vayan todos”. Nadie controlaba nada.

Como se recordará, después llegó el 20 de diciembre y con las primeras horas volvieron los manifestantes. Una mezcla de vecinos “por la libre” (sin identificación partidaria alguna); ahorristas, motoqueros por todos lados y algunas pocas organizaciones piqueteras de la época.

Nueve años pasaron de aquellas largas jornadas del 19 y 20 de 2001, nueve años de la tragedia del 19 y 20 de diciembre de 2001 que dejó el saldo de un país en llamas, los saqueos… una Argentina partida en mil pedazos, con casi 40 hermanos asesinados en distintos puntos del país.

Una Argentina que se había quedado sin país, pero con el pueblo en las calles. Es por esto que la memoria hay que mantenerla viva todos los días y saber de dónde venimos, siempre.

PS: Si recuerdo las historias de amigos mios que fueron a saquear a los supermercados… y de ahi fueron a la Plaza de Mayo a luchar por sus derechos!

Fuentes: