Es interesante leer las noticias referentes a la reforma a la Ley de Telecomunicaciones que se aprobó en primera discusión . La irracionalidad y la estrecha capacidad análitica pareciera convertirse en el estandarte de la crítica oposicionista.

Veamos como titula esta noticia una página web llamada Prensa de Oriente: “Reforma a Ley de Telecomunicaciones podría permitir al Estado control absoluto de sitios web”. Más allá de la pretensión amarillista, al leer semejante absurdo no es comprensible como un escritor es capaz de insultar su propia inteligencia de esta forma y públicamente.

El Estado venezolano viene impulsando el acceso a Internet desde la recuperación de CANTV, democratizó el acceso a la información y abarca la gran mayoría de suscriptores. Es decir, el control de Internet ya lo tiene y gracias a esto, el pueblo también. El punto de acceso único (NAP), objeto de esta crítica, es un beneficio indiscutible, un avance tecnológico e indicador del desarrollo que emprende nuestro país. Produce mayor eficiencia en las redes de telecomunicaciones que transportan información en internet, esta eficiencia se traduce en velocidad de transmisión y por ende en un beneficio para los usuarios. Quien afirme que la adopción de un NAP para Venezuela es un error, simplemente carece de conocimientos en el tema o aprovecha la oportunidad para mentirle descaradamente al pueblo.

En venelogía.com dicen: “Reforma a Ley Resorte y Ley de Telecomunicaciones: ¿Internet censurada?”. El artículo expone los siguientes argumentos: “En la disposición transitoria número 18 de este documento se establece que Venezuela iba a tener un punto único de acceso (especie de filtro de todas las conexiones a Internet mediante un solo nodo) tal como otros países como Argentina, Brasil, Chile o Estados Unidos. Resalta el periodista Luis Carlos Díaz, en un reportaje de la emisora LUZ Radio, que en esas naciones el criterio de administración de esos nodos son neutrales, autónomos o independientes, palabras que no existen en el país”.

Es importante que el pueblo venezolano sepa que los nodos de acceso a Internet utilizados actualmente por los proveedores privados, incluso el acceso utilizado por CANTV, se encuentran ubicados en los Estados Unidos, por lo tanto la afirmación del periodista Luis Carlos Díaz sobre la neutralidad, independencia y autonomía es otra falacia irresponsable que manipula la verdad, ya que en EEUU todas las empresas privadas que manejan tráfico de información y están ubicadas en ese país, pueden ser intervenidas sin ningún tipo de orden judicial por el gobierno estadounidense.

Siempre existe un punto de acceso, ¿lo seguiremos dejando en control de particulares extranjeros sometidos por leyes espías y antidemocráticas del gobierno de los Estados Unidos?

Via rebelion.org

por Pablo Eduardo Romero Oestreicher