Tal vez nadie se habia preguntado la siguiente pregunta: ¿Por qué Los Descubrimientos Científicos No Llevan El nombre de su Descubridor? pero en realidad existe y se llama la ley de los epónimos de Stigler, las leyes y los descubrimientos científicos nunca reciben el nombre de sus auténticos descubridores. Ha ocurrido durante toda la historia de la ciencia, sea la física, la medicina, la química, las matemáticas.

La idea fue acuñada por el profesor de estadística de la Universidad de Chicago Stephen Stigler en su trabajo de 1980, la cual sostiene que es más probable que científicos ya famosos sean reconocidos por un nuevo descubrimiento, que sus colegas aún desconocidos, aún cuando la calidad de su trabajo sea idéntica o inferior.

Los historiadores de la ciencia, los que se ganan la vida figurándose quién ha descubierto qué, sino la comunidad de científicos en la práctica, quienes no tienen el tiempo necesario para investigar quién es el primero en haber tenido qué idea.

La mayor parte de los científicos no ven sus descubrimientos recibir un nombre mientras están vivos. Generalmente ocurre mucho después, y cuando han transcurrido décadas o incluso siglos es más difícil ser preciso sobre quién ha sido el primero. Incluso entonces, los científicos que reciben una ley a su nombre, lo consiguen más por su importancia general en el campo que por un descubrimiento en partícular. Incluso si supuestamente se pretende celebrar un momento específico en su carrera.

Para Stigler, hay demasiados ejemplos en los que una versión demasiado temprana de una teoría no consigue reconocimiento alguno, y es aceptada más tarde cuando la ciencia está preparada para ella.

Via LaMediaHostia