Desarrollado por el chocolatero Paul Wittamer y el joyero Fabienne Lascary, de las delicias de Isabel Preysler , y lleva un diamante que hace que su valor alcance los 240,000 dólares y se convierta en su nueva fantasía erótica. Creado en Bruselas tenga un sabor único, pero por mucho que sepa a ganache oscuro y caramelo con toques de jengibre y aderezos de hojas de oro comestible, lo que dispara su precio es el diamante de 3,63 quilates.

A que no puedes comer solo uno… jeje

Via Gizmodo, Visto en bornrich.com