A través de los años, se ha visto más y más los resultados en las Grandes Ligas de lo que tiene sus orígenes en la República Dominicana, el desarrollo del inmenso talento por el béisbol del país caribeño. Todo fanático del béisbol sabe quién es Pedro Martínez, David Ortiz Arias, Sammy Sosa, Vladimir Guerrero y José Reyes, entre muchos otros estelares quisqueyanos.

En una época en que apenas comenzaban los proyectos de buscar talento en países latinoamericanos como República Dominicana, Panamá y Venezuela, además de Puerto Rico, subió sin mucha “bulla” con los Gigantes de Nueva York Osvaldo Virgil en 1956, el primer dominicano en las Grandes Ligas.

Juan Marichal fue exaltado al Salón de la Fama en 1983, siendo el primer dominicano en recibir ese magno reconocimiento del béisbol. Hasta ahora es el único dominicano en Cooperstown, pero faltan pocos años para que varios de sus compatriotas se unan a él como inmortales de la pelota.

Otros grandes, que resaltaron en el deporte:

Ricardo Carty
Manuel Mota
César Cedeño
Cesarín Gerónimo
Alfredo Griffin
Joaquín Andújar
Tony Peña
Pedro Guerrero
Mario Melvin Soto
George Bell
Pascual (Cutá) Pérez
José Rijo
Luis Polonia
Tony “Cabeza” Fernández
Julio César Franco

La influencia dominicana en las Grandes Ligas ha ido de unos pocos firmados al final de los años 50 por un número limitado de equipos, a una cantidad enorme de jugadores y superestrellas que acaparan los titulares, imponen nuevos récords y ganan premio tras premio a nivel individual. Es tanto el impacto quisqueyano en las mayores que en este trabajo faltan nombres y momentos importantes para destacar, ya que es prácticamente imposible incluirlos todos.

La media isla caribeña seguirá siendo una gran fuente de jugadores de Grandes Ligas, y para poder apreciar del todo a los de ahora y los del futuro, hay que saber valorar a los que llegaron primero, los que les abrieron camino a las siguientes generaciones.

Un pequeño resumen tomado de MLB.com (donde dan mas detalles y datos importantes)