Es un pequeño resumen que me pareció muy que interesante y de datos que no conocía, del tercer capitulo del libro: De Cristóbal Colón a Fidel Castro, escrito por el Profesor Juan Bosch:

El archipiélago de las Bahamas, en los años del Descubrimiento y la Conquista ese conglomerado se llamaba las Lucayas, y fue en una de sus islas donde tocó Cristóbal Colón el 12 de octubre de 1492. Por ahí, pues, comenzó la gran epopeya del Descubrimiento. Como sabe todo el que tenga noticias sobre el primer viaje de Colón, el Almirante tomó posesión de la isla descubierta el 12 de octubre y pasó varios días reconociendo las vecinas. Sin embargo, ni siquiera puede afirmarse a ciencia cierta en cuál de ellas desembarcó aquel día memorable, y las relaciones que mantuvieron después los españoles con las Lucayas fueron pocas y discontinuas; a lo sumo las visitaban desde Cuba y la Hispaniola para apresar indios destinados a ser vendidos como esclavos.

Las Bahamas no fueron consideradas en ningún momento como una parte del Caribe, y no fueron, por tanto, territorio de la frontera imperial. Olvidadas por sus descubridores, comenzaron a ser colonizadas por Inglaterra siglo y medio después de haber sido descubiertas, y nadie llegó allí a disputarles a los ingleses sus posesiones. Así, pues, ni histórica ni cultural ni económicamente forman parte del Caribe; geográficamente, cierran la entrada nordeste del golfo de México, que a su vez es, por sus dimensiones y por razones de historia, una región peculiar de América.

El mar Caribe debe su nombre a una nación de indios aguerridos que desde las márgenes del Orinoco se extendieron por gran parte de lo que hoy es el litoral de Venezuela y por el mayor número de las islas antillanas; y también, debido a que esas islas lo delimitan, es conocido corno el mar de las Antillas. En algunos de los países de la América Central, no sabemos por qué, se le llama el Atlántico.

Colón tocó en Cuba, cerca del extremo oriental de la costa norte, en el mes de noviembre de 1492, después de haber estado más de dos semanas en las Lucayas. El Almirante mandó a tierra a Rodrigo de Xerez y a Luis de Torres con encargo de que hicieran exploraciones, y los dos volvieron a dar cuenta de que habían hallado a gran número de indios “con un tizón en las manos y ciertas hierbas para tomar como sahumerios”. Los europeos habían descubierto el tabaco.

La conquista de Cuba comenzó unos veinte años después de su descubrimiento, y desde los primeros tiempos el nombre de Juana, que le había dado Colón, y el de Fernandina, que tuvo más tarde, se mezclaban con el nombre indígena que acabó prevaleciendo. Es casi seguro que ese nombre de Cuba no designaba la totalidad de la isla. Los indios de las Antillas mayores no formaban pueblos unidos; a lo más eran tribus, y debemos pensar que cada tribu denominaba el territorio que ocupaba, no el de todas las tribus. El nombre de Cuba debió ser usado por la tribu que señoreaba el lugar donde tocó Colón en noviembre de 1492.

Sobre la costa norte de la Hispaniola hay una pequeña isla —que es hoy adyacente de Haití— a la que Colón bautizó con el nombre de la Tortuga. La Tortuga jugó un papel muy importante en la historia de todo el Caribe. En su diminuto perímetro lucharon a muerte los poderíos imperiales; por ahí pasó durante medio siglo la frontera imperial, y es aleccionador observar cómo en ese terroncito se acumularon fuerzas tan potentes y cómo el resultado de esa acumulación iba a afectar la vida entera de toda la región.

Puerto Rico fue descubierta por Colón el 19 de noviembre de 1943, cuando iba hacia La Española en su segundo viaje. El Almirante tocó en un puerto situado en el ángulo noroeste de la isla y estuvo allí hasta el día 22. Fue él quien bautizó la isla con el nombre de San Juan Bautista, que pasó a ser luego unas veces Bautista y otras San Juan, hasta que al fin Fernando el Católico la llamó San Juan de Puerto Rico, con lo que vino a quedarse, al andar del tiempo, con el de Puerto Rico a secas. Los indios la llamaban Borinquen.

Tobago y Trinidad, Tobago es una isla pequeña cuyo nombre viene de tabaco, la rica hoja descubierta por los españoles en Cuba en noviembre de 1492. Trinidad es la mayor de las Antillas de Barlovento. Trinidad y Tobago forman ahora una república de la Mancomunidad Británica. Probablemente Colón pasó junto a Tobago en su tercer viaje (1498), aunque no desembarcó en ella, y estuvo en una bahía de Trinidad —nombre que él mismo le dio a la isla— el 31 de julio de ese año. De todas esas islas de Barlovento, Trinidad fue la única colonizada por España, pero tan tardíamente, que —como hemos dicho antes— fue en 1584 cuando se fundó el primer pueblo español en ella, y durante más de doscientos años vivió abandonada a su suerte, de manera que no debe extrañarnos que Trinidad cayera en manos inglesas en febrero de 1797.

La expedición había hecho tierra en Trinidad; luego estuvo en la costa de la península de Paria, donde había estado Colón, pasó a isla Margarita; reconoció varios islotes y siguió navegando frente al litoral, siempre en dirección del Poniente. De vez en cuando hacía desembarcos y entradas para conseguir bastimentos y para negociar con los indios. Pero cuando llegó a Chichiriviche dio con indios hostiles, que le hicieron frente y le hirieron más de veinte hombres. Buscando donde dejar esos heridos, Ojeda llegó a una isla que Vespucio llamó de los Gigantes. Según la tradición, los maltrechos compañeros de Ojeda curaron rápidamente gracias a que comieron ciertas frutillas silvestres que se daban allí en abundancia. Se dice que debido a esa cura la isla pasó más tarde a llamarse de la Curación, lo que en la lengua portuguesa de los judíos que se establecieron después en la isla pasó a ser el Curazao de hoy. Hay, sin embargo, base para creer que el nombre indígena de Curazao era Curacó, de donde puede haber salido el de Curación. Descubierta en agosto de 1499, Curazao vino a tener sus primeros pobladores españoles en 1527, y Margarita un año después, en 1528.

El 24 de agosto descubrió el lago que los indios llamaban de Coquibacoa y que nosotros conocemos por el nombre de Maracaibo, ese fabuloso depósito de petróleo que parece inagotable. En ese lugar nació el nombre de Venezuela. Los indígenas que habitaban en el lago de Coquibacoa habían construido sus viviendas en el agua, sobre pilares, a la manera típica de los pueblos lacustres en todos los pueblos de su nivel cultural, y Américo Vespucio vio en ese poblado una especie de Venecia primitiva, por lo que llamó Pequeña Venecia a la concentración de casas indígenas que hallaron los expedicionarios en el lugar.

La conquista del Caribe se limitó, durante quince años, a los conquista de La Española y a su organización como extensión, de España….

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