La posición de la Isla de Santo Domingo, justo en el borde de interacción entre la placa tectónica de Norteamérica la placa tectónica del Caribe, provoca que toda la isla, pero especialmente la parte septentrional, sea considerada como de alto riesgo sísmico.

Existen muchos tipos de vulnerabilidad, no solo es la vulnerabilidad física. Todas influyen en el entorno en que vivimos:

  • Vulnerabilidad Política: El clientelismo que aprovecha situaciones de emergencia para manejar voluntades y presupuestos.
  • Vulnerabilidad Técnica: Cuando la lógica de mercado y no la razón científica y técnica rigen el uso de suelo en las ciudades.
  • Vulnerabilidad Ideológica: La pasividad, el fatalismo, los mitos (cuando el gobierno de Balaguer no habían ciclones) nos debilitan.
  • Vulnerabilidad Cultural: La idiosincrasia ante el riesgo (YA PASO ), la falta de cooperación ciudadana ( pensemos en Japón).
  • Vulnerabilidad Ecológica: Modelos de desarrollo que propician la destrucción del ambiente y asentamientos en áreas de riesgo.
  • Vulnerabilidad Económica: la pobreza y falta de alternativas q lleva a la gente a asentarse en áreas de riesgo.
  • Vulnerabilidad Social: bajo grado de organización colectiva y autoestima por la falta de liderazgo político y empoderamiento.
  • Vulnerabilidad Institucional: La burocracia, el criterio personal. Privilegiar lo URGENTE sobre lo IMPORTANTE.

Todos aquellos aspectos anteriores son los que realmente provocan que seamos físicamente vulnerables no solo los edificios.

No obstante el alto riesgo sísmico de nuestro territorio y la proximidad de un evento sísmico importante, el país no esta preparado ni física, ni psíquica, ni logísticamente para enfrentar un terremoto de magnitud superior a 7.0 grados en la escala de Richter, puesto que la mayor parte de la población dominicana, por no haber vivido la experiencia de algún terremoto subestimaban el riesgo sísmico en la isla.

El vertiginoso desarrollo de las construcciones verticales, especialmente en las ciudades de Santo Domingo y Santiago, exija tomar todas las previsiones ingenieriles de lugar y demande la urgente adopción de un riguroso código de edificación con modernas normativas para diseños  y construcciones sismorresistentes, ya que gran cantidad de torres multiples han sido levantadas sin tomar en consideración el altísimo riesgo sísmico al que se enfrenta la República Dominicana.

Via Los Twitts de @marcosbarinas y desastre.org