Los Premios Casandra, tradición en el mundo del artístico y el espectáculo dominicano ayer celebraron otra entrega mas en la que aunque, a juicio del autor, fue una de las mejores ediciones de los premios que se ha visto en al menos los últimos 10 años, hoy todos los medios internacionales solo hablan de un detalle.

Lo primero que debemos hacer es felicitar a René Brea ya que en lo que a producción se refiere por fin se vieron unos premios que parecían no haberse transmitido desde un escenario local. Desde la línea gráfica, limpia, bien cuidada, que se adaptó a las nuevas tendencias del diseño gráfico, hasta una alfombra roja y producción del espectáculo con muy pocos puntos flojos. Un punto a mejorar y que al parecer es constante en cada entrega del Casandra es la parte del doblaje de artistas y conductores, pues entendemos que por la razón que fuere no todos los performances pueden hacerse en vivo pero si es necesario que se ensaye un poco mas ya que la idea es que no sea TAAAN obvio que usted está doblando, lo ideal es que usted doble pero nadie lo perciba. Otro punto a mejorar es el de la iluminación, pues por ejemplo iluminaban a quienes estaban haciendo uso de la palabra a los varios segundos de haber empezado estos a hablar y por ejemplo en el caso de el Cirque Eloize no se pudo apreciar muy bien su espectáculo ya que no tuvieron ningún foco que iluminara su actuación, solo se notaban cuando los acróbatas bajaban a cierto nivel del escenario.

Ahora bien, fuera de ser uno de los mejores Casandra en los últimos años, la gran labor de René Brea no tuvo el impacto que debió gracias al desafortunado incidente protagonizado por el merenguero de calle que se hace llamar OMEGA EL FUERTE, donde esta vez supuestamente agredió a una reportera de la cadena Univisión, su camarógrafo y una fanática del cantante, todo esto porque según la versión de los afectados, el camarógrafo le tomó imágenes al merenguero abordando un taxi luego de haber llegado al evento en un vehículo de lujo. Este incidente acaparó todos los medios nacionales e internacionales y la noticia compitió en importancia con todo el boom mediático generado por un Casandra bien hecho.

Lo mas penoso del caso es que luego de un esfuerzo de cientos de personas para lograr una producción como esta, el incidente opacara lo que debió solo referirse a los temas propios de este tipo de premiaciones y lo mal parado que deja al país que ocurran este tipo de incidentes en las narices de NUESTRAS AUTORIDADES DOMINICANAS y estos por 6 u 8 mil pesos dejen que el presunto culpable escape ante los ojos de las presuntas víctimas.