Lo mas común es que sean los hombres que sean infieles.. Pero eso no quiere decir que nosotras no lo seamos. ¿Alguna vez has cometido una infidelidad? ¿Hace tiempo que quieres acostarte con un compañero pero tienes pareja? Aunque para muchas ser infiel no tenga cabida dentro de su cabeza, la vida da muchas vueltas y nos pone en constante prueba. ‘Nunca digas nunca’; ‘Nunca digas de esta agua no beberé’. Cada vez son más mujeres las que ‘ponen los cuernos’ a sus parejas.

Cada vez son más las investigaciones científicas que revelan que la infidelidad femenina es una tendencia en aumento. Lo que quiere decir, que ya los hombres no tienen el primer lugar en ser los que mas ponen cuernos. Ese compañero de trabajo que tanto nos llama la atención y nos pide una cita continuamente, ese viejo amigo con el que ya has tenido sexo y te gustaría repetir o una noche loca de fiesta con las amigas en la que se te presenta un tipazo espectacular. Y solo podemos pensar en nuestra pareja en un momento así.. Pero como dice el dicho: La carne es débil y debo aguantar.


Faltar al respeto a tu pareja, engañarle y poner a pender de un hilo tu relación por un simple capricho no vale la pena. Si realmente quieres experimentar y practicar sexo con otras personas debes plantearte si quieres seguir con tu novio. A veces, el miedo a romper la relación (después de mucho tiempo) hace que tengamos un amante y que jamás le contemos la verdad a nadie.Una cosa está clara: en esta vida no se puede tener todo. Y, por suerte o por desgracia, en nuestra cultura no está bien vista la poligámia. O te quedas con uno, con otro o sola. Lo que no deberías hacer es tener aventuras habitualmente y seguir con tu pareja como si nada.

Sea como sea tu situación, si tienes un amante, si jamás has sido infiel, si te lo estás planteando o si ya lo fuiste, debes saber que la infidelidad proviene de una incompatibilidad con tu pareja, una vida sexual poco satisfactoria o la simple monotonía.

Es difícil combatir con nuestro deseo sexual y más cuando tienes una relación poco satisfactoria y te acuestas con otra persona para huir de la realidad, pero debes afrontar el problema y tomar las decisiones correctas. La víctima de una infidelidad sufre un gran trauma cuando vive algo así. Siente que ha perdido toda su dignidad y reputación y que no significa nada para ti.