Por que nos olvidamos de la celebración de la Revolución de Abril?, aquella gesta gloriosa para exigir el retorno al poder del profesor Juan Bosch, derrocado por un golpe de Estado,  la cual a través del tiempo ha pasado sin pena ni gloria.

No la podemos olvidar:

La Guerra de Abril puso en movimiento otro tipo de democracia y de libertad; una forma nueva de relación entre los seres humanos; una forma de auto-gobernarse en medio del combate desigual y de las grandes adversidades y penurias que imponen los ejércitos invasores; porque aquel gran acontecimiento evidenció que los máximos valores del espíritu son atributos y están presentes en los pueblos, y que por dormidos que parezcan estos valores en los momentos de reflujo y desesperanza, estos vuelven a aflorar al calor de las luchas libertarias y con las acciones, cuando el pueblo ejerce su protagonismo.

La Revolución de Abril, estalló un sábado 24 de abril del 1965, cuando se sublevaron los campamentos militares 16 de agosto y 27 de febrero dando el golpe de estado al triunvirato y al gobierno de Donald Reid Cabral  que había asumido la Presidencia, tras el golpe de Estado al profesor Bosch en septiembre de l963.

La Defensa del Puente Duarte:

—A las 9:30 a.m. del 27 de abril de 1965, las tropas de San Isidro iniciaron su acometida. Por horas no cesaron de atacar; ataques insistentemente reiterados con toda clase de medios: cañones, morteros, metrallas, bombas disparadas desde barcos y aviones. Los barrios de Borojol y Mejoramiento Social componían la primera línea del frente de defensa. Los proyectiles de artillería caían por todos lados y las llamas ascendían a los tejados de algunas viviendas de las dos populosas barriadas, habitadas por familias pobres de la Capital. Todos esos ataques fueron vigorosamente rechazados por militares constitucionalistas y por combatientes civiles agregados a las columnas de defensas de los rebeldes. No se podía comparar el genio y la valentía de los oficiales y civiles constitucionalistas con la de los militares de San Isidro, que, a fin de cuentas, no eran más que un bandado de ineptos. De nuevo el Ejército Constitucionalista controlaba gran parte de la ciudad de Santo Domingo.

El resultado es un pueblo desarraigado, obligado a elegir el próximo 20 de Mayo entre dos opciones que no garantizan un verdadero cambio, porque la corrupción está tan enquistada en la gente que rodea a ambos candidatos que no se ve un cambio real en el futuro cercano.

Las buenas noticias son que muchas personas me mantienen orgulloso de ser dominicano, algunos dedicados al ejercicio de la política, pero la gran mayoría no, y prefiero reflexionar sobre esto, en la preservación y la honra que le debemos al sacrificio de tantos dominicanos. 

Previamente: Las Mujeres Dominicanas Revolucionarias , Recordando La Revolución de AbrilRevolución de Abril 1965

Via