Siempre ves a tu novio como un ser indomable, con mucho apetito sexual e incansable en la cama. Pero, ¿crees realmente que es así o muchos de ellos intentan darnos una imagen con la que no se corresponden?

Esta interesante pregunta surge por varias razones, que si te detienes a pensar un poco.. resultan obvias. La primera: Nosotras nos cansamos en la cama. Ellos nunca están cansados, siempre quieren más y más. La segunda, Nosotras priorizamos otros aspectos de la vida en pareja. La mayoría de ellos posiciona el sexo en primer lugar. Y la tercera, a Nosotras a veces nos asaltan dudas e inseguridades sexuales, ciertos miedos.¿Crees que a ellos también?

Puede que esa reputación que tanto se han esforzado en ganar, esa actitud de machotes, de insaciables, de siempre activos… No sea totalmente cierta. Todos tenemos secretos, y en el sexo también. Entonces, ¿por qué no ellos van a tenerlos?

Pero claro, resulta muy difícil adivinar en qué están pensando cuando estás haciendo el amor y lo notas en otro mundo, o cuando no está demasiado excitado, o cuando su orgasmo es demasiado precoz para ti… Todas estas situaciones están determinadas por ciertas preocupaciones o miedos por algo en concreto.

¡Averigüémos qué es lo que les puede preocupar tanto!

Aunque sientas que el esta igual que siempre, cada día se esfuerza más y más por estar a la altura de las circunstancias. Esto se traduce en dar la talla, en producirte un orgasmo o en calentar la cama al máximo. Sobre todo está así, desde que la última vez no te hizo alcanzar el orgasmo.

Este miedo viene ante la presión que un hombre se impone a sí mismo. Porque ya sabemos que ellos tienen que hacerlo todo bien, que no pueden fallar en nada. Es esa misma tensión interna la que ocasiona sus propios miedos.

Y es que si no hay preliminares, tu orgasmo no es tan placentero como si los hay. Pero eso a ellos les da igual. Porque su orgasmo no es tan exigente. A Nosotras lo que nos pasa es que nos gusta comenzar por lo primero e ir subiendo en temperatura. Pero ellos, eso de los preliminares, ni fu ni faVamos que les da lo mismo, lo mismo les da.

Y claro, esos juegos previos al sexo que para ti son tan importantes, para ellos son demasiado forzados. ¿Qué ocurre entonces? Que rápidamente pierden el interés. Su secreto sexual es que están haciéndolo para satisfacerte pero no les pone nada.
Desde que le explicaste que hace cuatro noches fingiste el orgasmo, lo has visto más cabizbajo de lo normal, incluso algo enfadado. Lo haces por él… y él se enfada y todo. Lo que no llegamos a comprender es lo mucho que toca su ego el hecho de que Nosotras no lleguemos al orgasmo. Su miedo viene ante la posibilidad de que no sea tan bueno en la cama como él pensaba.
Corre el rumor por ahí de que lo que ellos más desean es hacer un trío. ¡Pero es totalmente incierto! Y si llegara el momento de ofrecérselo tú, para él sería un compromiso. Este es otro secreto sexual del que ninguna mujer es consciente. Pero esto nos confirma que nos quieren solo para ellos.
Vamos que aunque siempre quiera, puede que un día lo ves muy decaído y quiera apoyarse en el sexo para superar esta bajada de ánimos. Pero debes ser tú la que le haga comprender que no todo se arregla en la cama. Muchas veces es peor, porque la misma tensión que ellos sienten, se reafirma y se amplifica.
Habla con él para que sepa que tener inseguridades no es malo, que nos hace ser personas. Incluso los miedos sexuales son buenos para la relación. Porque se superan en pareja. Y esto los hace mucho más fuertes. Así que por fin hemos descubierto que no son tan bravos como nos quieren hacer creer. ¡Y esto los hace todavía más atractivos! ¿No crees?