Antes de leer el post…Te invito a reflexionar sobre la respuesta…

–¿Por qué uno no entiende algo?

–¿Por qué pasa que uno está frente a un texto que debería comprender, pero sin embargo no “puede” con él?

–¿Y por qué, pasado un tiempo, después lo entiende?

–¿Y por qué se lo olvida más tarde?

“Muchas veces, cuando uno está leyendo (o estudiando) algo de matemática, tropieza con un problema: no entiende lo que leyó. Entonces… para… se detiene. Piensa y relee el texto. Y la mayoría de las veces, sigue sin entender. Uno no avanza. Quiere comprender, pero no puede. Lee el párrafo nuevamente. Se frustra. Piensa. Y le dedica mucho tiempo (eventualmente)… hasta que de pronto… entiende…. algo se abre en el cerebro de uno, algo se conecta y uno… ‘pasa a entender’. ¡Uno entiende! Pero eso no es todo: lo maravilloso es que ahora lo que uno no puede entender es ¡por qué no entendía antes!”.

Esa es una reflexión que merece en algún momento una respuesta. ¿Qué nos detiene? ¿Por qué no entendemos en un momento determinado y después sí? ¿Por qué? ¿Qué pasa en nuestro cerebro? ¿Qué conexiones se producen? ¿Qué es lo que juega para que durante un buen rato no entendamos algo y, de pronto, se produzca un “click” y pasemos a entender? ¿No es maravilloso ponerse a pensar por qué uno no entendía antes? ¿Se podrá reproducir esto? ¿Se podrá utilizar para cooperar con la comprensión de otra persona? ¿Servirá la experiencia de uno para mejorar la velocidad y profundidad de aprendizaje de otra? Yo no tengo respuesta. ¿Y usted?

Fue una conversación entre dos grandes matemáticos Luis Santaló (el del medio en la foto) y el profesor de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA , Ricardo Noriega (el del saco negro en la foto).

Un extracto del libro que estoy leyendo Matemática…. Estas ahí? (se puede descargar gratuitamente) por Adrián Paenza