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El octavo planeta estaba habitado por un nativo digital. Tenía un smartphone en la mano y no cesaba de tocarlo con los dedos.

-¡Buenos días! -dijo el principito.

-¡Buenos días! -respondió cortésmente el nativo, pero no alzó la mirada de su aparato. Las yemas de sus dedos no cesaban de posarse sobre la pantalla.

– ¿Qué haces? – preguntó el principito.

– Converso con mis amigos – contestó el nativo sin alzar la mirada.

– Pero estás solo. ¿Dónde están tus amigos?

– Por ahí… Por allá…- contestó el nativo.

– ¿Vamos a mirar un atardecer?

– No puedo – contestó el nativo. – Estoy conversando con mis amigos.

– Pero estás solo.

– No, algunas veces nos vemos en persona. Pero la mayor parte del tiempo nos comunicamos por aquí. Es mucho mejor, no tengo que ir a ningún lado y ellos tampoco.

– ¿Y de qué sirve tener amigos si casi nunca los ves?

– Me ahorra tiempo.

– ¿Tiempo para qué? – preguntó el principito.

– Para conversar con mis amigos.

“Tal vez no vale la pena tener amigos – pensó el principito – si uno siempre va a estar solo.”

La historia es una adaptación de los tiempos modernos y del famoso cuento de Saint Exupery, El Principito, esta vez se encuentra con una persona adicta a los celulares,  ¿Te resulta familiar la situación? Gracias a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) acortamos distancias y aceleramos algunos procesos. Sin embargo en pocas ocasiones hacemos un alto para identificar el impacto que tienen en nuestro entorno inmediato, los riesgos que representan y las maneras en que podemos hacerles frente.

Cuántas veces dejamos de compartir con nuestras familias y amigos cercanos por estar metidos en  el internet? Que nos sirva de reflexión de que la comunicación  comunicación digital es estupenda como complemento, pero jamás debe sustituir las relaciones directas.

El poder de las TIC en nuestra vida depende de nosotros, al conocer los beneficios y riesgos que representan podemos administrar nuestro tiempo. ¡Démonos la oportunidad de ver amaneceres junto a nuestros amigos sin dejar de comunicarnos con ellos!

Las personas mayores nunca son capaces de comprender las cosas por sí mismas, y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones ” Fuente: Capítulo I, el libro completo El Principito PDF

La Imagen es de Carlos Lavida y el Texto del cuento es de Regina Carrá,Via  rcysostenibilidad y