No pude evitar el día de ayer mientras participaba del Cineforum donde se corrió la película Habana Blues en el Auditorio de Ciencias de las Ingenierías del Campus Santiago de la PUCMM pensar en como las realidades de Cuba que muestra la película son similares a muchas situaciones presentes en nuestro país, a pesar de que en el caso de nuestros hermanos cubanos se responsabiliza de todos sus males al gobierno dictatorial del clan de Los Castro.

Un punto que me marcó mucho de la película fue cuando al final, el cineasta cibaeño Joan Espino comentaba sobre la misma y decía que muestra como los cubanos se identifican ellos mismos como isleños, están conscientes de que viven en una isla, mientras nosotros muchas veces nos olvidamos de esto y vivimos como si fuéramos parte de territorio continental. Se que a lo mejor se estarán preguntando que porque me llamo la atención, a lo que les respondo que no es el hecho de como vivimos los dominicanos nuestro día a día, es en el hecho de como al igual que muchos cubanos aunque por diferentes razones buena parte de los dominicanos quieren emigrar a otros países, en gran parte por mejoría económica, a diferencia de nuestros hermanos cubanos que buscan aparte de la mejoría económica, una libertad que les permita expresar sin reparos todos sus sentimientos, opiniones e ideologías.

En el momento que pensamos en emigrar fuera de nuestro país aveces no pensamos si realmente hemos sacado de nuestro país todo lo que nos iba a ofrecer o sencillamente ante una realidad con la que no pedimos nacer pensamos que es la mejor salida. Muchas veces al pensar de esta forma nos olvidamos de que de nuestra casa nadie nos echa, y que siempre en nuestras casas ponen todos los recursos disponibles para que echemos adelante, por poco que nos resulten. En la parte de que nadie puede echarnos de nuestra casa quiero llamar la atención específicamente de aquellos que mueven cielo y tierra, se endeudan y aveces  hasta hacen enemistades por dejar el país, pues aveces actuamos como si no dejáramos nuestra familia y buena parte de nuestra vida en el país, por lo que hay que estar bien claro que su país nunca le va a pedir que se vaya a otro, ni le va a deportar ni nada por el estilo, así que procure dejar todas sus cuentas claras si decide emigrar.

Otro punto que gracias a Habana Blues quiero rescatar es el hecho de que en las grandes ciudades del país nos estamos americanizando demasiado, cadenas de comida rápida, de ropa, empresas de servicio, entre otras, invaden desde hace mas de 15 años nuestras ciudades y junto a ellas el pueblo adopta una cultura propia de los países de donde vienen estas cadenas, lo cual no lo viera del todo mal si no sintiera que nuestra cultura, lo autóctono, lo de nosotros, es desplazado casi por completo, al punto que a muchos les avergüenza decir cuanto disfrutan de cosas propias de este país.

Siempre he admirado mucho lo cultos que son los cubanos, a pesar de todas sus limitaciones, y lo orgullosos que se muestran de su cultura, eso hace falta en el país. Hace mucho entendí que el conocimiento es lo único que solo dios te puede quitar, pues el dinero, la fama, los amigos, todo va y viene, y el conocimiento no te causa sobredosis ni ningún efecto secundario, por lo que debemos atesorarlo y buscar incrementarlo todos los días de nuestras vidas.

Es cuanto.