running businessman

“If you don’t build your dream, someone else will hire you to build theirs”

Cada vez que leo esta frase (y que la leo con bastante frecuencia, cada vez que me desenfoco de algún proyecto en particular que quisiera lanzar) me deja un mensaje nuevo. Dice muchas cosas: Hasta cuándo vamos a creernos la idea de que la vida perfecta y plena es aquella detrás de ese escritorio, con un horario de 8-5 PM y que solamente contamos los días para llegar al viernes?

Es verdaderamente preocupante, las tantas veces que nos empleamos en lugares que no queremos estar, con personas que no queremos compartir, y con tareas que no queremos realizar, pero si con una obligación monetaria que pagar.

Confieso que antes odiaba los lunes. Y sé que existen muchos todavía que ven los lunes como un horrible regreso a la rutina. La vida no tiene porque ser rutinaria, es demasiado corta para no hacer de ella lo que verdaderamente queremos. Los lunes deben de ser días felices, total… el trabajo se dejara de llamar trabajo en el momento que amemos lo que hagamos.

Y aquí llega la palabra clave: Emprender, Emprendedor… mucho se ha dicho sobre esto, pero en realidad muy poco conocemos. Yo me hago siempre la siguiente pregunta: Porque tengo que durar toda una vida siendo empleada de alguna otra persona? Hasta cuanto vamos a estar con la idea mal errada de que los grandes imperios y buenos negocios son solo de grandes entes pensantes escasos en esta tierra?

Un emprendedor es justamente eso, aquel que busca soluciones a problemas o condiciones aun sin contar con los fondos necesarios para realizarlos. Emprender, Crear, Reinventar. Son palabras que dicen muchas cosas y nos dejan un gran aprendizaje.

Les invito a amar nuevamente los lunes, a no permitir que su vida sea rutinaria. Les invito principalmente a confiar en el éxito propio y no conformarse con lo que plantea la sociedad como correcto.