fila en oficina publica dominicanaTal vez no tenemos la culpa o tal vez somos los culpables si cada 4 años elegimos al Presidente que “queremos”, el título del post viene por la historia que pude vivir mientras tomaba un autobús desde Sánchez (un municipio que esta a dos horas) de la capital.

Los dominicanos que viven en el interior muchos de ellos trabajan en la capital o vienen a hacer diligencias de cosas que deberían de existir en sus provincias (hospitales, bancos, oficinas gubernamentales). Era la madrugada del domingo (5am) cuando el autobús no pasaba y caminando hacia otra parada nos encontró, no cabíamos en ella y solamente sobraban los últimos dos asientos por lo que los demás pasajeros se tuvieron que ir parados en el pequeño pasillo del autobús, el chófer que solamente veía el dinero en su bolsillo se le importaba que los pasajeros fueran parados pues el era quien salía ganando. Imagínense el caso de una señora de clase baja con mas de 50 años que viene a la capital a algo tan simple como chequeo rutinario en un hospital público.

Al llegar a la capital el chófer fue indicando a cada una de las personas la ruta de guaguas que deberían de tomar para que puedan llegar a su destino indicado, eso si que me imagino que muchos no lograron terminar sus diligencias por las largas filas de las oficinas públicas y tendrán que volver a madrugar para terminar lo que dejaron.

Por eso es que digo que se pasa trabajo y mucho!